Giammattei: un presidente de la oligarquía y la delincuencia organizada

filo-prometo-730x600Las elecciones

La naturaleza de estas elecciones en Guatemala estuvieron marcadas por cierta predecibilidad en el comportamiento anómalo del sistema y sus operadores tradicionales, que iban hacer todo lo posible para dar continuidad a la debacle provechosa generada por ese personaje esperpéntico y presidente saliente: Jimmy Morales. Por lo mismo, al sacar del proceso electoral a Thelma Aldana, toda la estructura que opera dentro de la hegemonía para-estatal (CACIF, políticos corruptos, facciones militares fascistas, delincuencia organizada) se blindó no solamente contra la aplanadora de un voto popular anti-corrupción, sino de las propias iniciativas judiciales montadas en su contra, lo que le permite perpetuar su poder dentro y fuera del Estado. Después de esa jugarreta política, el sistema y la élite criolla, sabían que no existía partido capaz de capitalizar la dispersión que provocaría desmoralizar y desmovilizar al pueblo, sumado a ello, la participación de 21 partidos políticos, de los cuales tan solo una minoría tenía propuestas sólidas y no meras ambiguedades de campaña, fortalecía el ascenso de candidatos de derecha no precisamente favoritos.

Lo que si fue impredecible y oxigenó la contienda política en primera vuelta, fue la participación del partido Movimiento de Liberación de los Pueblos -MLP- y que su candidata, Thelma Cabrera, hubiera alcanzado la cuarta posición en las primariasi. La extracción indígena-campesina del movimiento cristalizaba la histórica contradicción de clases en Guatemala, con un sector que ha sufrido el embate del racismo y desigualdad en carne propia. Por otro lado, la legitimidad que alcanzó en algunos sectores sociales, especialmente rurales, traducía el desencanto de la población por los políticos tradicionales y la necesidad de ser representados también culturalmente. Aún así, se podía asumir con propiedad, que la ciudad capital no le daría su voto y por lo mismo debía hacer ciertas alianzas políticas para alcanzar una victoria más contundente, que convenciera a las zonas urbanas. Siendo un partido nuevo, se puede perdonar que incurriera en las viejas taras de la izquierda organizada, cosa que hizo: levantar bandera a solas, negarse a hacer alianza con otros partidos progresistas o abiertamente de izquierda y creer que su propia legitimidad en la lucha les daría la victoria. Aun así los resultados fueron positivos, tanto para el MLP como para partidos progresistas de corte más urbano y de capas medias, como SEMILLA, que siendo de reciente creación, alcanzaron varias curules en el Congreso. El mérito está en haber librado la lucha en un escenario político minado por la oligarquía y la política corrupta de extrema derecha, la debilidad fue no haber pensado desde el principio que todo movimiento popular, progresista o de izquierda, solo ha ganado unas elecciones en América Latina en los últimos decenios, a través de la unidad en la lucha electoral o a través de una base electoral fuerte en el plano nacionalii.

¿Por qué ganó Alejandro Giammattei?

El balotaje en segunda vuelta fue un partido jugado con balón desinflado y que ya todos pateaban con desgano. Los partidos progresistas y de izquierda hicieron el llamado a un voto moral e ideológico, antes que un voto útil, asumiendo que los dos candidatos eran enfermedades terminales; y tuvo sus efectos en la creciente apatía populariii. Para el caso de la UNE, que disputaría la segunda vuelta, se confió en la fuerte oganización rural y el apoyo de alcaldes y gobernadores, descuidando la ciudad, clave para ganar toda elección. Por otro, Sandra Torres siguió sumando comportamientos erráticosiv, al ya propio anti-voto alimentado por una férrea oposición de derecha, que paradojicamente le guardaba cierto miedo y capitalizó sus propios temores en un electorado conservador, que acuerpado en las iglesias evangélicas dió el golpe de gracia a la intención de voto a la UNE. Aún así el partido logró mayoría en el congreso de la república, cosa que obligará al consenso o al aislamiento de “Vamos”.

En otras palabras, Giammattei llega a la silla presidencial gracias a tres fenómenos: porque toda la para-estatalidad del poder le abre cancha quitando de la contienda a Thelma Aldana (razón espúrea), por la propia autoconvustión de Sandra Torres como candidata (razón coyuntural) y por la dispersión de los partidos progresistas y de izquierda, que unidos hubieran podido entrar en segunda vuelta (razón política). Cuál es entonces el mérito de un personaje como Giamatei: que al igual que Jimmy Morales, se cuela a la fiesta gracias a una crisis social y electoral, plagada de corrupciones y por lo tanto es el instrumento de la élite que está en el lugar correcto en el momento correcto. Que podemos esperar, no solo mas de los mismo, sino autoritarismo “blanco”, racial y de clase, sumado al crecimiento de la criminalización del movimiento social.

Por lo mismo podemos afirmar, que nuevamente, Guatemala tiene un presidente legalmente electo pero carente de legitimidad, en la medida que representa a la oligarquía corrupta a través del CACIF (mafia empresarial), a las facciones de extrema derecha del ejército, a lo que se suma un contexto de crisis generalizada por falta de atención a la salud, la educación y los servicios básicos, cosa que todos estos partidos desatienden. La cantaleta de la derecha y Giammattei de que resolverá la seguridad con mano dura, es la farsa calcada de Otto Perez Molina, que básicamente ofrecen resolver con violencia un problema que ellos mismos han generado y cuya solución pasa por seguridad estratégica más que de choque. Pero resulta obvio ¡Ningún ladronzuelo criollo está dispuesto a ponerse él mismo las esposas!

Las tareas pendientes

Estamos conscientes que la política tradicional a la que nos tiene acostumbrados la alianza oligárquica-militar-delincuencia-organizada, es un agrabio a la moral y al sentido común de los pueblos trabajadores. Aún así, es necesario trabajar en otra dirección y orientar nuestros esfuerzos a ciertas tareas puntuales.

Para el caso de la izquierda organizada, debe limpiar su casa y pensar otro modelo de participación política en un escenario electoral y en un Estado que ha sido dominado y le pertenece a la derecha desde 1954, ello implica estar conscientes que desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, su participación y su forma de organización no han podido contra la maquinaria electoral oligárquica. A lo interno, la izquierda debe librarse del lastre del caciquismo, remover su dirigencia, ampliar su base electoral y política, y potenciar nuevos cuadros, acordes a las propias exigencias de un nuevo siglo (comunicación en red, campaña en red, tecnología). En otras palabras, la izquierda debe renovarse para no perecer y adoptar con urgencia sus propias tareas revolucionarias. Y si a lo interno las pugnas personalistas hacen de los partidos de izquierda carcazas a la deriva, a lo externo la tarea revolucionaria es mayor, ya que deben romper con la tendencia, propia de la antigua dirigencia de izquierda, de atomizarse y fraccionarse en cada elección electoral. Apelar a la unidad, construir la unidad y luchar por ella será la tarea de estos cuatro años de incertidumbre y más de lo mismo: élites corruptas, ideologia fascista y contaminación política. Dicho de otra manera, la gran tarea revolucionaria es crear las condiciones concretas y subjetivas para que la unidad del movimiento social, agrupaciones y partidos políticos de izquierda, centro-izquierda e incluso social-demócratas, puedan entablar juntos la lucha histórica contra las élites y la toma del poder político del Estado. Como lo hizo en los años noventa el Movimiento de los sin tierra en Brasil -MST-, la izquierda guatemalteca y el movimiento popular debe entrar en un proceso acelerado de “acumulación de fuerza”.

Por su parte, la tarea del pueblo es titánica, pero su primera responsabilidad es exigir a las organizaciones políticas aquella unidad tan necesaria, esto es, que como base de organizaciones sociales y partidos presionen a sus líderes y dirigentes a un gran consenso nacional. Lo demás pasa por organizarse, informarse y alfabetizarse políticamente, para no caer en la trampa de los medios de comunicación al servicio de la oligarquía, que logran desinformar, desmoralizar y orientar el voto hacia sus intereses.

Anibal Barillas, Brandenburgo 2019

iEl Movimieno de Liberación de los Pueblos -MLP-, llegó a 8.97% de los votos válidos en la primera vuelta. Resulta histórico, que le haya arrebatado la cuarta posición al PAN, encabezado por Roberto Arzú, hijo de Alvaro Arzú, y que representa el nepotismo y los propios mecanismos de la élite criolla para reproducirse eternamente en el poder.

iiAunque no existen fórmulas para la unidad, quizá el ejemplo más contundente de que se puede generar “unidad política” en la diversidad, sin perder por ello la solidez ideológica, sea el Frente Amplio uruguayo, que logró la coalición de partidos, movimientos y agrupaciones.

iiiSegún los datos en la página del TSE, fueron 154 mil 287 votos nulos y 34 mil 468 votos en blanco. Fuente: https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/guatemaltecos-emitieron-188-mil-votos-nulos-o-en-blanco-en-la-segunda-vuelta-electoral/

ivLa UNE tiene el mérito de llegar a segunda vuelta por cuarta vez en cinco elecciones entre 2003 y 2019. Pero esta vez fue con un poco de ayuda. Ayuda de parte de cinco personajes o instancias clave que permitieron correr a su candidata Sandra Torres –que podría haber estado en la cárcel y no en una papeleta electoral– y que impidieron la participación de sus dos rivales con más posibilidades. Fuente: https://nomada.gt/pais/elecciones-2019/los-5-personajes-clave-con-los-que-sandra-torres-coopto-la-justicia/

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Gramática de los caídos

Soy esa piedra                                                                                                                                         muda en su gravedad,                                                                                                                                un inorgánico peso                                                                                                                                que no conoce la temperatura del amanecer,

el rastro que acumula noches                                                                                                                 y no duerme ni yace despierto,                                                                                                          soy allí en esa metafísica incomprensible                                                                                           sin dominios, ni saberes, ni deseo.

Obreros digitales y neoliberalismo

depositphotos_159547658-stock-illustration-vector-stick-man-cartoon-ofComo diría Frei Betto, “estamos en un cambio de época y no en una época de cambios”, y ello implica grandes trastornos para la humanidad, pero el primero de ellos será comprender los mecanismos del propio modelo económico que influye en todos los niveles de la vida de la especie humana. En ese sentido se hace cada vez más frecuente el debate sobre la forma que adquiere el Estado en un mundo neo-liberal, y de hecho, a pesar de los diversos movimientos sociales y aquellos extremismos de ultra-derecha, que apelan al retorno de un Estado-fuerte, integrador y xenofobo, el proyecto neo-liberal de las élites mundiales sigue su marcha; y ello tiene sus razones.

Con el ascenso del capitalismo en su etapa imperialista, las burguesías internacionales dejaron atrás la idea de ampararse, como clase dominante, en el Estado-nación que había parido la modernidad desde el siglo XVIII. Desde ese momento, dichas élites, ven como un estorbo el aparato de Estado en su forma original, en tanto toda la estructura burocrática y sistema jurídico, aparecen como una maquinaria que relentisa (a sus ojos) el “libre mercado”, claro está, solo para unos pocos.

Cabe resaltar aquí un fenómeno ideológico que aparece justamente con la caída del muro de Berlín y el vanagloriado triunfo del neo-liberalismo, el aparecimiento de la posmodernidad como correlato del cambio de época. En ese sentido, el fraccionamiento identitario y la heterogeneidad cultural como crítica a los metarrelatos homogéneos de la modernidad, cayeron como anillo al dedo, a todo el proceso de reproducción ideológica de la globalización, en tanto mecanismo para reducir la influencia del Estado en el individuo y potenciar una “individualidad vacua”. Tanto así, que la fragmentación del individuo, corre paralela a la fragmentación de los movimientos sociales (en términos de cohesión política) y del propio Estado. El nuevo modelo económico aplica la máxima de la guerra: divide y vencerás, o al menos así aparece frente a la incapacidad de las “identidades múltiples” de enfrentarse de forma unitaria a los males del neoliberalismo en todo el principio del siglo XXI.

Sin embargo debemos observar que el debilitamiento del Estado-nación moderno como estructura cohesionadora de una sociedad, es un prerrequisito para el ejercicio del neoliberalismo solo en los países pobres o del tercer mundo. Ese régimen-mundo mantiene Estados-nación fuertes en todo occidente, de paso, constituye el marco referencial de la panacea democrática. Ello resulta natural, si pensamos que dichas élites internacionales precisan (en tanto reproducción ideológica) primero, fragmentar al individuo de territorios dominados, restando autoridad del Estado sobre su conciencia, y luego, vincular a ese “individuo-sin Estado” a la totalidad corporativa del mercado. Es precisamente allí donde las ambiguas y fraccionadas identidades postmodernas colaboran en fortalecer dicho régimen-mundo, en tanto son conciencias incapaces de concebirse en un proyecto colectivo común, a no ser sus particulares e infinitas reivindicaciones que caen en saco vacío.

Es bajo ese contagio ideológico que el régimen-mundo necesita “conectar” a ese individuo desarraigado, fragmentado y des-estatalizado, con el aparto económico hegemónico, supra-nacional y naturalmente “supra-estatal”. Y ello se logra gracias al cambio de las propias condiciones de trabajo, también en el mundo laboral, en tanto todo el proceso de depauperación de la clase obrera internacional, provocada por la desregulación de los derechos laborales, genera automáticamente dos grandes conglomerados: las masas obreras que pasan a formar parte de las filas de “desocupados” (social-marignalismo) y los nuevos profesionales que se suman al “mercado-digital”, sin relación física con sus patronos. Aquí nos enfrentamos a lo que se ha llamado “la segunda revolución-industrial” (la revolución informática), que lleva aparejado el aparecimiento del “obrero-digital” y que contribuye, no solamente a la desterritorialización del mercado y los puestos de trabajo, sino también a fortalecer el vínculo entre ese individuo-des-estatalizado y el mercado laboral supra-estatal.

Hasta aquí la ruptura que genera el modelo global es puramente económica (relación trabajador-trabajo), pero pronto se manifiestan sus expresiones políticas, ya que éste régimen-mundo, al desconocer el cuerpo del Estado, como vínculo legítimo entre el individuo y la sociedad, automáticamente deslegitima toda la estructura jurídica de derechos y obligaciones enmarcadas en la propia democracia liberal. El Estado reducido entonces, será solo un regulador del propio estatus que concede el mercad global, esto es: su responsabilidad será en adelante la de dotar de una determinada legitimidad-sistémica (nacionalidad limitada) al individuo para que pueda integrarse al mercado en cualquier parte del mundo. La globalización necesita por tanto Estados-reducidos y sujetos desarraigados, capaces de integrarse a esa movilidad económica, bajo una lógica de obreros-digitales (free lance), con mas responsabilidades y menos derechos.

Anibal Barillas, Brandenburgo 2019

Gramática de los caídos

VII

Ya no tengo ojos                                                                                                                                     para tocar                                                                                                                                                    el murmullo de la luz                                                                                                                           sobre lo objetos,

para arrancarle                                                                                                                                        huellas a la ciudad                                                                                                                                      y secretos                                                                                                                                                     a la oscuridad acurrucada en los muelles,

para saber acaso                                                                                                                                      qué gramática                                                                                                                                             le toca al despertar,

para dibujar                                                                                                                                            acaso en un bosquejo,                                                                                                                             esa ilusión                                                                                                                                         llamada tiempo.

Ética versus Capital

el2bdinero2bmailEl mundo necesita descapitalizar los valores y humanizar el capital

El choque entre los valores del interés público y el interés privado son históricos y expresan una evolución, para cada uno, de manera diferenciada. Pensar en el bienestar del prójimo, no solo es una máxima teológica, opera también en el mundo de la política y define de hecho el posicionamiento del individuo frente a la colectividad. La ética es la conciencia deseable del mundo, es la imagen interna sobre lo bueno o lo malo que ejerce fuerza moral sobre una realidad que se niega a la pureza. En tanto el “capital”, desde los linderos de la economía política, hace referencia a la cantidad de recursos, bienes y valores aprovechables para satisfacer determinadas necesidades, en cuyo proceso, se obtiene un beneficio económico o ganancia. Pero éste en su forma de capital-privado favorece un interés particular y no un interés social.

Por tanto aquel “deber ser” del espíritu colectivo o el Estado muchas veces no opera de la mano con la generación de riqueza o circulación del capital-privado. Las arcas de la cosa pública se capitalizan gracias al ingreso de impuestos pero son estos gravámenes contra los que lucha la iniciativa privada. Dicho comportamiento empresarial es uno de los causales del déficit fiscal. Y es ésta trama la que expresa de forma recurrente el epicentro del debate ideológico (izquierda-derecha) sobre la administración pública a nivel mundial, o que en términos de un liberalismo más humano implicaría la redistribución de la riqueza a través del Estado.

Pero en esencia, el capital es una fuerza material y la ética es una fuerza inmaterial que anida la conciencia colectiva y las dos son capaces de cambiar la realidad. En el caso guatemalteco, la fuerza del capital y los intereses privados siempre se han impuesto sobre los intereses colectivos. Ello ha implicado el propio desmantelamiento y la reducción del Estado, que cobra fuerza a partir de tres factores progresivos que establecen las contradicciones entre la ética social o estatal versus el capital-privado:

1. La militarización pública gestada de los sesentas a los ochentas y que bajo la lógica de “enemigo interno” fue tutelada por el CACIF y favoreció el enriquecimiento ilícito de una élite militar, escenario que el Partido Patriota, en su momento, emuló de forma absurda con toda la estrategia montada por Otto Pérez Molina y Mauricio López Bonilla, y que hoy, el mismo régimen de Jimmy Morales reproduce.

2. Los procesos de privatización en la etapa de los noventas, promovidos por el gobierno de Álvaro Arzú con la venta total o parcial de los activos de TELGUA, EEGSA Y FEGUA1, y finalmente.

3. La incursión del capital-blanco originado por el narcotráfico que en la actualidad se fusiona también con intereses empresariales y militares tanto de fraude como de evasión impositiva y que el destape de “La Línea” por parte de CICIG apenas esbozó como una pequeña fracción del problema y que hoy constituye el verdadero leiv motiv de las élites criollas, que pretenden blindarse de la persecución judicial, apoyando el auto-golpe iniciado por Jimmy Morales y compañía.

Los tres constituyen formas de alienar el Estado y disminuir su impacto en las masas dsprotegidas, en tanto éste busca el bien común y no la protección de intereses particulares, lo que en el corto plazo, fortalece la impunidad-económica de la oligarquía, los nuevos ricos y la cúpula militar.

Mercantilización de la política

Por lo mismo, cuando las formas de alienación que genera el capital del interés privado son las que fundan la política, los Partidos se transforma en una empresa y del capital invertido en él se espera una ganancia, las normas del mercado se extrapolan entonces a la arena política o en el peor de los casos al de una subasta donde gana el mejor postor. Son entonces las decisiones políticas de los tres organismos del Estado, mercancías en un juego de libre intercambio, un mercado alienado por el interés particular, que naturalmente, no busca generar políticas públicas para reducir el analfabetismo, la desnutrición infantil o combatir la pobreza y por tanto aquel capital-privado en su afán de desmontar los controles del Estado, favorece las desigualdades sociales.

De tal forma que la permisividad no solamente de la estructura jurídica sino de la sociedad a la intromisión del capital privado y el capital-blanco (CACIF / narcotráfico) en el Estado y especialmente en los partidos políticos, tan solo perpetua una “cultura de corrupción” que se hereda a las futuras generaciones. Este laissez faire – laissez passer de la política-mercantilizada es la comidilla del estado debilitado por lógicas neo-liberales y un Estado débil favorece la incursión de aquellas mafias empresariales y militares que ven la cosa pública como botín de guerra.

Revertir la alienación del Estado se transforma entonces en un imperativo ético y ciudadano; ello se incuba en cuatro frentes: el legal dentro y fuera de la cosa pública, el popular a través de las movilizaciones sociales, el mediático y el frente internacional. De momento el brazo jurídico asiste al pueblo parcialmente a través de los contados núcleos que dentro de los aparatos de justicia intentan equilibrar las fuerzas, sea el MP, una CICIG debilitada o los Juzgados. Pero si estos no logran restablecer el curso a la democracia-naciente, la fuerza ético del pueblo es el único bastión posible.

Hoy más que nunca el mundo y Guatemala necesitan una revolución ética y ello exige descapitalizar los valores en la política y humanizar el capital en la economía. Un sistema más fraterno donde prevalezca el interés colectivo sobre el interés privado y ello haga florecer una cultura democrática cimentada en el diálogo y la transparencia.

¿Acaso necesitamos más razones para exigir la renuncia del presidente Jimmy Morales, el cese de la cooptación del CACIF y una facción militar, reestructurar el sistema y conformar de urgencia nacional una Asamblea nacional Constituyente o un gobierno de transición?

Anibal Barillas, Berlín

1 El 95% de TELGUA fue comprada por más de 700 millones de dólares por el grupo centroamericano -mayormente guatemalteco- Luca, SA. La fecha, el primero de septiembre de 1998. La adquisición del 80% -unos 17.2 millones de acciones de EEGSA la hizo Iberdrola de España junto a la estadounidense Teco Power Services (TPS) de ultramar y Electricidad de Portugal. El grupo pagó 520 millones de dólares.                                                      La concesión que se hizo de los derechos y bienes de Fegua a favor de Ferrovías de Guatemala, una subsidiaria de Railroad Development Corporation (RDC), de Pittsburgh, Estados Unidos, se hizo de manera silenciosa por el gobierno de Alvaro Arzú en 1997 y poco o nada se supo de las condiciones en que la nueva operadora del ferrocarril adquiría potencialmente uno de los servicios más cotizados en muchos países. Fuente:http://www.monografias.com/trabajos28/privatizaciones-guatemala/privatizaciones-guatemala.shtml

Los componentes de un auto-golpe

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Todo auto-golpe de Estado está organizado en diferentes niveles: sus actores, el plan, la ejecución y su consolidación.

1. Sus actores. Todo auto-golpe es dado por un “bloque histórico”i, ello implica que no son sectores, clases, ni agentes del Estado que se han encontrado al azar sin vínculo estructural aparente, sino que sus intereses pueden ser explicados históricamente y vinculados a intereses económicos y políticos que tienen décadas e incluso siglos. El CACIF es el típico caso de un aparato empresarial con una larga tradición de cooptación estatal. Por tanto, en un bloque-golpista sus líderes pueden ser emergentes (caso Jimmy Morales) pero el trasfondo de sus intereses se puede rastrear en la propia estructura de las élites.

2. El plan. Constituye toda la organización previa al rompimiento constitucional, en el caso de Guatemala, las evidencias nos dicen que el mismo está diseñado por una facción del ejército (Cofradía) quién elabora toda la estrategia de acción, en tanto el CACIF la co-financía junto al gobierno. Ello precisa de ciertos pasos:

a. Una búsqueda de alianzas en instituciones públicas como el Congreso y los partidos políticos afines al bloque-golpistaii. Y una alianza en la iniciativa privada ya mencionada, afín al auto-golpe.

b. Todo auto-golpe precisa un discurso justificatorio, puede ser moral, político o económico y ello lleva también a la invención de “un enemigo”. En el caso de Guatemala el “bloque-golpista” (Ejecutivo – Legislativo – CACIF) utiliza un discurso político y apela a la supuesta violación de la soberanía nacional por parte de la CICIG (el supuesto enemigo externo). Esta justificación se transforma en el “núcleo ideológico” de todo el proceso golpista y se acompaña de pruebas, en la mayoría de ocasiones impostadas, ésto es, pruebas falsasiii. El objetivo de todo discurso justificatorio es la legitimación de un rompimiento constitucional, frente a la sociedad civil que apoya al gobierno de turno y frente a la comunidad internacional. De momento la búsqueda de legitimidad del auto-golpe es un fracaso nacional e internacional

c. En su proceso justificatorio y de legitimación el auto-golpe apela a las emociones de la sociedad, para éste caso: “la indignación frente a la intervención exterior”.

d. Todo auto-golpe precisa una estrategia mediática, el control de Estado garantiza éste método.

3. La ejecución. Ello implica pasar al campo de la acción jurídica, política o policial. En el caso del régimen de Jimmy Morales implicó la expulsión de Iván Velázquez, el desacato reiterado a la Corte de Constitucionalidad, la negación de ingreso a miembros de la Comisión, el bloqueo intencionado de ciertos casos de alto impacto, la intentona desde la CSJ de desmantelar la CC y recientemente el despliegue innecesario de tres mil efectivos de la policía alrededor del Palacio Nacional.

4. Su consolidación. Este nivel implica la institucionalización del Estado-despótico. En la medida que el régimen legitima el auto-golpe socialmente, neutraliza efectivamente a la CICIG y a la CC y se granjea el apoyo abierto o solapado de la embajada norteamericana, entonces el proceso de consolidación se cumple. Pero ello será determinado por el propio alcance del frente legal, el frente social y el frente internacional; de su unidad y fuerza dependerá revertir este rompimiento constitucional.

Anibal Barillas, Berlín 2019

i. Tomamos el concepto de Gramsci que dice: “…la estructura y la superestructura forman un «bloque histórico», o sea que el conjunto complejo, contradictorio y discorde de las superestructuras es el reflejo del conjunto de las relaciones sociales de producción. De ello surge: sólo un sistema totalitario de ideologías refleja racionalmente la contradicción de la estructura y representa la existencia de las condiciones objetivas para la subversión de la praxis”… Fuente: EL MATERIALISMO HISTORICO Y LA FILOSOFIA DE B.CROCE, p.48, Juan Pablos Editor, México, 1986.

ii. De momento Alvaro Arzú Escobar, actual presidente del Congreso y fiel representante de los intereses de la élite-criolla, aglutina a su alrededor el bloque-legislativo formado por varios partidos políticos afines al auto-golpe.

iii. La reciente intervención de la familia Bitkov en una conferencia dada por Jimmy Morales es su expresión más pura. Ver: https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/jimmy-morales-discurso-acuerdo-cicig-familia-bitkov/

CC: el último eslabón de un frágil estado de derecho

Imagen relacionadaEl poder transparenta las conciencias, y el poder absoluto, no solo corrompe absolutamente, sino también hace creer a sus actores, que la impunidad es imperecedera. Ello se patenta de forma clara en éstos momentos para Guatemala.
Las sistemáticas violaciones a la ley y lo dictado por la Corte de Constitucionalidad, dejan sentado que el auto-golpe sigue en marcha, ésto es, no se ha consolidado del todo porque no tiene todavía el “control total”, pero ya cristalizó a sus actores y espacios principales (Ejecutivo-aplanadora legislativa, ala militar y CACIF / élite criolla). Faltaría ver cuál es la posición oficial de Washington, que hasta el momento aparece fragmentada. En ese sentido, el régimen lograría el “control total” con el apadrinamiento de la embajada norteamericana y el desmantelamiento efectivo de la CICIG, el Ministerio Público y la Corte de Constitucionalidad.

Podemos afirmar entonces, que parcialmente el MP, y el cuerpo de la CC ha quedado como el último eslabón de un frágil estado de derecho, siendo los únicos aparatos públicos que han intentado revertir el auto-golpe de Estado. De tal manera que su neutralización sería el próximo paso para que el auto-golpe cobrara la forma de despotismoi.

En ese sentido, la intervención de la Corte Suprema de Justicia para debilitar a la Corte de Constitucionalidad -CC-, es parte del complot, pero presenta dos rostros: la legalidad-ilegalidad. Nuevamente los rasgos de la hegemonía para-estatal dibujan el propio comportamiento de los actores dentro de la coyuntura; entonces aparecen aquellos procedimientos, que, enmarcados en instituciones legalmente establecidas, operan ilegalmente, lo que en palabras de Girogio Agamben sería una zona de “indicernibilidad”ii, entiéndase: una zona gris e indeterminada donde es posible operar arbitrariamente. Pero esta doble pantalla (legalidad-ilegalidad) apenas puede distinguirse y genera confusión en la ciudadanía.

En el caso de la coyuntura actual, los denunciantes de los magistrados de la CC: la “Asociación de Dignatarios de la Nación”, juegan este doble papeliii. Recientemente, el medio “la Hora” ha revelado su vínculo financiero con el Congresoiv, y dicha dependencia es por demás evidencia, no solamente de un conflicto de intereses (eufemismo), sino de una acción política que nace del “soborno-institucionalizado”, ésto es: no se hace bajo la mesa, sino a través de mecanismos legalmente instituidos, su objetivo: blindarse legalmente a sabiendas que cometen un delito (beneficiar políticamente a un sector). Aquí el terreno de la instrumentalización político-jurídica está formado por una alianza entre mayorías en el Legislativo y una asociación civil filiada al régimen (la estrategia cambia, el objetivo es el mismo).

Por tanto, la subsiguiente estrategia del “frente golpista” y paso final, consiste en éstos momentos en debilitar la presencia de la CICIG en casos de alto impacto (provocar su ausencia y asesoría en los juzgados de turno), y con ello asestar un golpe técnico a la legalidad y un golpe moral a las instancias del Organismo Judicial y el MP que continúan su labor penal.

Anibal Barillas, Brandenburgo 2019

Fuentes

i. (De déspota). 1. m. Autoridad absoluta no limitada por las leyes. 2. m. Abuso de superioridad, poder o fuerza en el trato con las demás personas.                                                                                                                                        ii. Aquí se usa como una referencia meramente metafórica sobre la categoría metodológica de Agamben que presenta el termino “zona de indiscernibilidad” como el lugar …”en las que es imposible distinguir de cuál de los dos componentes articulados se trata”… Para éste artículo hablamos de “zonas de indiscernibilidad política. Fuente: Downey, A., 2009, “Zones of Indistinction. Giorgio Agamben’s ‘Bare Life’ and the Politics of Aesthetics”, Third Text, vol. 23, no. 2, pp. 109-125.                                                       iii. Hasta el día de hoy la Asociación de Dignatarios de la Nación, presidida por Guillermo Pellecer Robles, mantiene su postura pro-régimen, sin embargo al interior ya se observa una fractura política que tiene como consecuencia una denuncia frente al Ministerio Público.                                                            Fuente: https://elperiodico.com.gt/nacion/2019/01/11/asociacion-se-divide-por-directiva-y-querella-contra-magistrados/                                                                                                                                                                                     iv. https://lahora.gt/denunciantes-de-magistrados-de-la-cc-reciben-dinero-del-congreso/